Relojes “invisibles”, cuando el minimalismo alcanza su máxima expresión

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Los diseños minimalistas destacan por prescindir del mayor número de elementos para conseguir un ambiente diáfano donde los protagonistas sean la luz y el espacio. Por eso se opta por muebles de formas simples y por elementos de decoración que sean sutiles, pero tengan suficiente presencia. Se pretende buscar un equilibrio para conseguir un ambiente moderno y urbano.

Los relojes “invisibles” encajan perfectamente con las decoraciones minimalistas ya que reducen al máximo todas sus partes dando la sensación, incluso, de que funcionan sin mecanismo. Sólo quedan sus agujas y la esfera, que queda limitada a una simple línea que puede adoptar varias formas jugando así con distintas soluciones estéticas. Están pensados para ser colocados en la pared de cualquier parte del hogar.

No existe ningún tipo de numeración y la hora solo es señalada por la posición de sus agujas. Tampoco existe péndulo ni esfera y por eso se produce la sensación de reloj invisible. Todo parece estar sostenido por elementos que están ahí, pero no se pueden percibir con la vista. Esto consigue un efecto visual de integración total con el espacio.

Lo cierto es que, a pesar de que puedan parecer simples, los relojes “invisibles” causan bastante impacto en cualquier habitación. Primero, porque quedan totalmente integrados con la pared y, después, porque nos permite jugar con las formas y los tamaños. Los materiales en los que son fabricados también nos permiten dar un toque diferenciador que nos pueden ayudar a crear pequeñas roturas en un espacio minimalista.

Los relojes “invisibles” de Nomos aprovechan al máximo las posibilidades del diseño

En Nomos puedes encontrar una colección muy interesante de relojes “invisibles”. El modelo Delmori es un claro ejemplo de cómo se puede jugar con el tamaño. Con 130 centímetros de diámetro consigue tener mucha presencia en cualquier estancia. Se puede colocar en la pared o suspendido del techo, y resulta muy interesante el contraste entre la madera de nogal de sus agujas y la fibra de vidrio de su aro.

También, en los relojes “invisibles” se puede optar por dar un mayor protagonismo a las agujas. Así, la colección Cris opta por colocarlas de manera descentrada y darles mayor tamaño. Se consigue una decoración más original y vanguardista. Se usa en esta parte del reloj invisible distintos materiales para conseguir un resultado estético que resulta realmente sorprendente.

El aro del reloj invisible también puede tener distintas formas. En la colección Daro encontramos un óvalo que ofrece una agradable sensación de majestuosidad. Los relojes “invisibles” de la gama Look van un paso más allá y tiene forma de ojo, haciendo cierta referencia artística al surrealismo.

Por último, también se puede resaltar el aro del reloj invisible otorgándole un grosor algo más amplio, como en el modelo 2 Puntos o el Doble O. En estos casos los materiales también son usados de manera interesante para conseguir que este elemento destaque sobre el conjunto usando acero cromado o metal pulido.

Se puede observar, como los pocos elementos que se usan en los relojes “invisibles” pueden dar a lugar multitud de opciones estéticas siempre cumpliendo con los requisitos del minimalismo. Por ello se puede decir que alcanzan la máxima expresión de esta tendencia en decoración no solo por su sencillez, sino también por cómo se usa esta simpleza para conseguir distintas soluciones estéticas.

En Nomon podrás encontrar estos relojes “invisibles” junto con otros modelos que también son muy interesantes. Entra ya en nuestra web para descubrir todas las posibilidades. También puedes contactar con nuestros profesionales para resolver cualquier duda.